Mi estado de Animo del dia

Chaos! Fixing everything!
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jueves, diciembre 29, 2011

La princesa que no necesitaba ser rescatada

Hace mucho tiempo en una tierra lejana se encontraba un caballero típico, con su poderosa espada y su resistente escudo. Se acercó hasta la entrada de un enorme castillo, él sabía que dentro lo esperaban los más grandes retos para poder llegar a la cima de  la torre más alta.


Rompió la puerta y comenzó a avanzar a través de los oscuros pasillos del castillo. Hasta que una enorme llamarada pasó justo frente a él, apenas cubriéndose con el escudo espero a que se detuviera. Se dio cuenta que era un gran e increíble dragón, le doblaba el tamaño. Comenzó a utilizar una maniobra evasiva para acercarse. Cuando lo tenía justo a un lado, se arrojó sobre su gran torso con una estocada de su espada. Pero no le quitó ni una escama. Entonces como su plan de reserva corrió hacía la escalera, evitando el fuego y la destrucción que el dragón creaba a su paso. Logró subir, pero mientras avanzaba más peligros lo acechaban. Evitó las trampas, mató un par de monstruos, huyó de otros diez. Y llegó a la parte más alta, se acercó a la puerta. Tocó pero nadie respondió, supuso entonces que estaba cerrada, pero probó la manija y ¡ Abrió!


Entró al oscuro cuarto y por más que busco no encontró a nadie.
-¿Dónde rayos estaba la princesa?- Se preguntó.
Como su único propósito era rescatarla, se quedó a pensar lo que estaba sucediendo además de que estaba cansado de todo lo que había pasado para llegar hasta ahí. Mientras esperaba a que una idea entrara por la ventana. Una persona encapuchada entró precisamente por la ventana. El caballero desenvainó su espada previniendo su nuevo peligro. Pero fue desarmado con cierta facilidad, por lo que optó por tratar de defenderse con sus propias manos. Después de un duelo rápido y de ser golpeado un par de veces logro atrapar a este misterioso individuo, descubrió su cara y se enteró de que su extraño oponente era la princesa de ese castillo. La miró extrañado por la situación, mientras ella se arreglaba el cabello. Hasta que tocaron a la puerta.
-¡Rápido, escóndete dentro del armario!- Le dijo la princesa.


El caballero no entendía lo que pasaba, pero decidió confiar en ella. Se metió y sólo escuchaba lo que sucedía. Un extraño sonido mágico y tenebroso entró en cuanto abrió la puerta, parecía una bruja y confirmó su teoría después de la risa malvada. Al parecer la bruja tenía capturada a la princesa como en cualquier otra historia, sin embargo, parecía no estar enterada de que la princesa tenía acceso a la salida.
Cuando por fin se fue, salió algo asfixiado y observó a la princesa quien parecía muy despreocupada y dispuesta a salir de nuevo. Entonces el caballero la detuvo:
-¿Qué pasa aquí?, ¿a dónde vas?, ¿Quién es esa bruja?- Muchas preguntas para ver si alguna era contestada.
-Debo salir, están esperando por mi.- Y sin decir más salió por la ventana.
Entonces el caballero quedó sorprendido y preocupado, ¿cómo iba a bajar ahora?


Después de huir y salir ligeramente herido salió del castillo y se dirigió hacía el bosque en búsqueda de la princesa, la curiosidad ya no se podía detener. Cuando llegó hasta la princesa, vio a muchos pequeños niños, niños del bosque. Notó que había preparado comida para ellos y ahora se las repartía en una fila y cada uno con sus platos. Quedó impresionado con la gentileza, pero no dejó que notara su presencia. Cuando de pronto apareció un guerrero de armadura negra montado a caballo que no parecía tener buenas intenciones, comenzó a infundir el miedo entre los niños y el caballero decidió salir de su escondite para combatir. Blandieron rápidamente sus espadas y cuando la pelea parecía comenzar la princesa sacó un arco y le disparó al guerrero, dejándolo inmóvil y el caballo asustado corrió con el cuerpo encima lo más rápido que pudo. Pero en ese momento la princesa vio a la bruja que regresaba al castillo corrió hasta allá y trepó por la torre con ayuda de las plantas y una cuerda que ella misma había puesto en su ventana.


La situación era clara ahora, la princesa salía cuando la bruja no miraba para ayudar a los niños del bosque pero quería mantener la idea de que la bruja la tenía cautiva, pero ¿por qué?.  ¿Qué necesidad tenía de estar ahí atrapada? Tenía que averiguarlo, por lo que ideó una forma de alcanzarla y resolver el misterio. Así fue como decidió entrar a la torre nuevamente por la puerta principal, darse cuenta que habían vuelto todas las trampas como por obra de magia. Y sin más remedio, volvió a pasarlo ahora con menos errores. Se acercó al cuarto de la princesa y se quedó oculto detrás de una columna para ver como se desenvolvía la situación. La bruja llegó con una bandeja de comida y entró a su cuarto se quedó charlando un poco como si fuesen familia y después salió y se dirigía a donde estaba escondido el caballero por lo que huyó pero termino tropezando y quedando enredado en una pared. Para su suerte no fue descubierto, pero la bruja se quedó en esa habitación. Al parecer era donde la magia cobraba vida: Había muchos libros viejos a los lados, varias gavetas y vitrinas llenas de lo que podrían ser "ingredientes" y en medio de la habitación un caldero. Entonces la bruja comenzó a hablar con un pequeño murciélago que estaba ahí, seguro era su mascota.
-¡Pronto estaremos listos para destruir el bosque, sólo necesitamos que la luna cubra al sol y podremos realizar el ritual!- El murciélago sólo aleteaba y volaba de un lado a otro. Se encontraba frente a un libro que debía contener el hechizo del que hablaba. Después de una risa malvada, salió.


El caballero utilizó su espada para liberarse y caer, nuevamente herido y desconcertado se acercó al libro que hojeaba la bruja para enterarse de lo que tramaba: "Ojos de chango, Alas de murciélago, Ancas de rana, Escamas de dragón y el sacrificio de una doncella de sangre real ", todo mezclado para obtener el más oscuro y poderoso hechizo, que le daría completo control de todas las tierras. Ya con esta información volvió al cuarto de la princesa para advertirla de todo lo que estaba pasando. Le contó enseguida todo lo que sabía al respecto pero como se había sospechado, la bruja era de su familia y además de su confianza. La princesa había estado encerrada ahí desde que era una bebé, no sabía que había más allá del bosque, no se atrevía a ir más lejos. Además de que quería quedarse ahí con la bruja, quien jamás la había maltratado, simplemente la había acostumbrado a que estuviera ahí siempre que la buscara. Sabía que si la hacía enojar alguna vez entonces si podrían pasar cosas malas. El caballero al no poder hacer más y sabiendo que ella podía cuidarse sola decidió irse.


Y así pasó el tiempo, el caballero fue a recuperar varios tesoros en mazmorras y cabalgaba en las praderas del reino cuando de pronto notó que la luna se había acercado mucho al sol, ¡era lo que decía el libro! Se apresuró para asegurarse de que la misteriosa princesa estuviera bien. Al llegar ya conocía las trampas de la torre de memoria, subió sin problemas y trepó al dragón con el que salió y llego a la cima por fuera de la torre. Una inmensa nube negra de pura maldad cubría el lugar con relámpagos que iluminaban la zona. El sol comenzaba a cubrirse y el caballero había encontrado a la princesa atada en una mesa, lista para ser sacrificada por la bruja, la cual mezclaba con ansia en su caldero los demás ingredientes.


El caballero se aventuró a detenerla, se acerco volando con el dragón y se dejó caer. Liberó a la princesa y trató de luchar contra la bruja quien trataba de arrojarle conjuros, pero eran evadidos por un misterioso escudo mágico. El caballero se acercó y cuando estaba apunto de derrotar a la bruja con su espada, ésta lo evadió e hizo que su espada cayera de la torre, dejándolo a la defensiva. La bruja pronto invocó una bestia con la cuál el caballero tiró el escudo y peleó cuerpo a cuerpo. Mientras la bruja trató de por fin hechizarlo, una flecha mágica le atravesó el cuerpo. Había sido derrotada, pronto desapareció con una pequeña explosión y toda la nube de oscuridad se redujo hasta consumirse por completo.


La princesa bajó hasta su cuarto donde se quedó. El caballero la siguió como pudo hasta allá. Y entonces ella le dijo: -¿Y ahora qué haré?-.

jueves, marzo 04, 2010

Marmo-Time

Es la hora recreativa para celebrar un poco la creatividad y empujarme fuera de mi sucia realidad. Un cuento en base al "día de la marmota":

"No es que tenga miedo ni nada por el estilo, sólo sé que no es el momento adecuado. No importa que ya haya esperado más de seis años, todo a su tiempo" Pero por más que se lo decía a si mismo, en el fondo siempre se moría de ganas por intentarlo. Aquel joven atolondrado por la vida, de dudosa procedencia existencial que tenía un sueño en la vida, entre otros objetivos.

Un día caminando por el bosque que se encontraba a las afueras de la ciudad, observo que un arbusto temblaba. Lo cual, por su experiencia que se basaba en los dibujos animados, sabía que alguna clase de animal saltaría encima de él si se intentaba asomar. Pero cómo era muy curioso se aventuró, y así fue, un animal se abalanzó sobre él. Sintió un gran terror hasta que abrió los ojos y miró un extraño animal con cara de castor y cuerpo de cochino un tanto peludo. Era una marmota.

Ya que era uno de esos momentos donde estaba en sus consideraciones acerca de que si debía atreverse o no a hacerlo, recordó la vieja historia del día de la marmota. Donde supuestamente la marmota entra a su madriguera, si sale es que el invierno ha terminado y si se queda dentro es porque aún quedarán varios días de frío. Así que probaría con la marmota para que le ayudara a tomar su decisión, era una persona con mucho tiempo libre.

En cuanto llego a su casa dejo sus cosas y continuó su camino hasta el patio, tomó sus herramientas y comenzó a cavar. Lanzando tierra por todos lados, con una marmota hambrienta, él sólo pensaba que sería una buena idea. Al cabo de un rato, estaba lista la madriguera, no era tan hogareña como lo hubiese deseado una marmota pero estaba bien hecha. Y cualquiera de su especie lo hubiese pensado así después de horas sin comer y con un plato esperándole adentro.

El joven dejó a la marmota en su patio y se fue a terminar sus debidas tareas rutinales, atender sus necesidades fisiológicas, entre ellas dormir. A la mañana siguiente salió de un brinco de su cama pensando "Si la marmota sigue adentro será porque todavía no es tiempo de hacerlo", se apresuró al patio y cuando llegó ahí, la marmota estaba fuera revolcándose en el pasto como si fuera un perro sin que hacer. Esto le dio un susto primario, pero no estaba convencido de la toma de la decisión de la marmota. Así que espero otro día.

Una vez más la marmota había salido de la madriguera "casera" lo que frustró una más a nuestro personaje. Se acerco a la marmota con una mirada de duda y molestia a la vez, reviso la madriguera asegurándose de que fuese acogedora y que todavía tuviera alimento. Se quedó sin excusas y sin más remedio le dijo a la marmota "Muy bien pero si algo sale mal recuerda que es tu culpa!". Salió y caminando dudosamente con una marmota entre los brazos pensaba en lo que tenía que decir. Ya tenía la dirección a la que se dirigía, realmente la tenía muy implícita entre sus pensamientos.

Cuando llegó miró a la marmota y con todos los nervios que siempre sintió que tendría para ese momento, tocó la puerta pero nadie respondió a su llamado. Con un golpe tan decepcionante como ese se dio media vuelta y se marchó. En su casa entre sus ideas acordes a sus emociones se había percatado que la marmota se había quedado. Podía ser que estuviera triste, pero esa marmota comenzaba a caerle bien y debía volver por ella. Se levanto y comenzó a caminar hacía la puerta, cuando de pronto tocaron. Era la marmota!, cargada en brazos...

sábado, enero 23, 2010

Cuento Rápido I

A falta de ideas e iniciativa para escribir más textos absurdos de la existencia... He decidido escribir un pequeño cuento rápido a ver que sale, las palabras recolectadas han sido: Sueño, Espada, Atún, Pollo.
Advertencia: El cuento hace que te de hambre.


Ese gordito no tiene llenadera! Es lo que todos decían cuando veían a ese pequeño niño gordo de apariencia simpática. Sin expresar muchas emociones y con su cabeza llena de la misma idea: "Comer". En una ocasión mientras trataba de dormir algo lo despertó, quizás era el aroma a pan dulce o el pequeño golpeteo a su enorme barriga. Un pequeño panquecito trataba de moverlo sin mucho éxito, en ese momento al verlo no supo que pensar y trato de meterselo a la boca pero termino escupiéndolo por su mal sabor. El panquecito molesto de sus acciones y limpiándose la saliva que tenía encima le dijo -¡Qué ocurre contigo, uno que viene ayudarte y así lo recibes!- El niño impresionado con la situación, se quedó observándolo pensando "Cómo es que algo que huele tan bien sabe tan mal".


 -Te traigo una misión: Debes ir a buscar la misteriosa espada en el bosque de las lechugas- Le dijo el panquecito, chasqueo sus dedos y sin darse cuenta en un parpadeo el gordito había sido transportado a una extraña, y de dulce aroma, pradera. Ante sus ojos todo estaba hecho de cosas dulces y sabrosas, panquecitos vivientes por todos lados, chozas a base de palitos de pan, pastizales de varitas bañadas en azúcar con todo y el río de chocolate que todos desearían. Al este unos extraños lagos calientes que parecían sopa, al norte una inmensa montaña de helado, al oeste una metrópolis de comidas enlatadas y al norte, que era donde estaba señalando el panquecito un bosque lleno de la más desagradable verdura. Entonces el panquecito inconforme del poco caso que le hacía le dijo -Justo detrás de ese bosque se encuentra la aldea de la carne, las verduras están tratando de dominar el mundo y su primer paso es derrocar a la barbacoa reina, si eso sucede todos pereceremos... necesitamos que vayas! Yo te acompañaré y esta lata de atún se ha ofrecido a ayudarnos, pero no dice mucho- Miró la lata inmóvil, la tomo en sus manos y aceptó siempre y cuando fuera recompensado con comida.


Una vez que ya estaban dentro todo se ponía más oscuro y tétrico, bajo la neblina fría que refrescaba todas las verduras que se encontraban a su alrededor mirándolos de la manera más intimidante que puedan imaginarse la mirada de una verdura. En ese momento se le ocurrió preguntar al pequeño gordito -¿Por qué sólo nos miran y no nos atacan?- a lo que el panquecito le respondió -Porque le temen a los humanos, pueden comerlos! Pero nosotros tenemos mal sabor así que no nos preocupamos por eso- Y fue cuando el gordito cometió el mayor error de todos pues comentó -Que raro, si ni siquiera me gustan las verduras- En ese momento los ojos de las verduras destellaron con un color rojo. El panquecito comenzó a correr y el niño lo siguió, las verduras se acercaban peligrosamente por los árboles con una increíble agilidad. Al fin alcanzaron a ver el pedestal en el que se encontraba la espada, una jugosa pierna de pollo con una luz celestial señalando su posición.


Alcanzaron la espada de pollo, el niño la levantó y en ese momento sonó una trompeta de guerra y un ejercito de albóndigas salió de los arbustos, seguido de chuletas de cerdo y detrás unas grandes y jugosas arracheras para pelear con las verduras. Una épica guerra del clásico verdura contra carne, el niño estaba comenzando a estresarse viendo cómo la comida se peleaba entre sí. Y cada que esto le ocurría (El estrés, no ver como pelea su comida porque eso nunca había ocurrido... Y sí, hasta los niños se estresan!) le daba hambre, por lo que comenzó a dudar si comer la pierna de pollo. Al final se decidió y se la comió, la esperanza del pueblo de las carnes había terminado. Ni siquiera con la última llegada de los embutidos podían seguir resistiendo. El niño gordito preocupado por su error, pensó en algo de apoyo y recordó la lata de atún. La abrió y un nuevo destello azul lleno el bosque que los rodeaba, un enorme pez había aparecido -¡Vaya estaba ansioso por salir!- les dijo y comenzó a pelear con las verduras derrotándoles poco a poco.


Parecían ya haber derrotado a las verduras, sin embargo comenzó a temblar y cuando parecía ser el fin de las verduras. Los árboles a su alrededor se levantaron, eran brócolis increíblemente enormes. Inclusive el atún salió huyendo. Sólo el gordito se había quedado inmóvil, con el panquecito detrás asustado y temblando. Cada vez más cerca. Y fue cuando sucedió, el pequeño niño se abalanzó sobre un brócoli y lo mordió, tragó e hizo el comentario -Mmm pues no sabe tan mal-. Continuó con sus mordidas y a pesar de su enorme tamaño comenzaron a correr despavoridamente, y él seguía mordiendo y mordiendo. Hasta que escuchó una voz llamándolo, en ese momento en un lento parpadeo se dio cuenta que estaba en su cama mordisqueando su almohada, su mamá lo estaba tratando de despertar.


Todo había sido sólo un sueño, desde ese día el niño comió sus verduras y comenzó a tener una dieta más balanceada.


Hasta con enseñanza de salud!

domingo, diciembre 13, 2009

Humanoides

Pensando en muchas cosas como callejones sin salida, mejor una historia (oh bueno la versíón resumida) :

Es un extraño viaje a traves del mundo de las "maravillas", y por qué el sarcamo? bueno digamos que son más comunes de lo que se dice. Adentrandome a una extraño barrio, rodeado de casas, varios caminos y en las orillas nada más que vacio... Un simple arreglo de tres por tres cuadras. Como estaba perdido y sin mucho que hacer me decidí a tomarme la molestia de tocar las puertas en búsqueda de alguien que me indicara mi ubicación y si conocía una forma de volver a casa.

La primera puerta me recibio de una manera muy rara "No estás invitado a entrar, pero que rayos cómo si me perdieran permiso, entra de una vez". Una vez adentro me encontré con un sujeto sentado en la cabecera de una larga mesa. Conté aproximadamente catorce lugares para cada lado, me acerqué y me dijo "Toma asiento llegas temprano, tus amigos generalmente me vienen a acompañar hasta dentro de unos diez minutos más" Y entonces me di cuenta que pensaba que era una alucinación, pues comenzó a saludar a varios individuos que jamás llegué a ver. Sin pensarlo más me decidi a revelarle mi realidad "Disculpe usted señor pero creo que ha cometido un error, yo soy una persona real y necesito que me ayude a salir de aquí y volver a mi hogar", en ese momento el sujeto que estaba sirviéndole comida a todos los asientos, me miró y continuó sin hacer más caso. "Por qué no me cree?" Le dije, pero parecía no importarle.


Salí decepcionado de esa casa, y comenzaba a preocuparme que todos fueran así, pero de todos modos me aventuré a tocar a otra. Con una cortesía me dejaron entrar, estaba oscuro y las paredes parecian tener una extraña textura, sólo que por lo mismo no podía observar nada y me dediqué a no tropezar. "Adelante, adelante, no sea timido. Qué lo trae por estos rumbos?" Se escuchó no muy lejos de donde me encontraba. Después de haber examinado por un largo momento una silla, decidí sentarme y contesté "Estoy perdido y no se cómo volver a mi hogar". En eso sentí como se acercó y me dijo "Bueno quizás deberías perfeccionar tu memoria, eso me pasa cada domingo y no es nada grato estar tocando las puertas que no son la de uno", en ese momento comencé a darme cuenta que este sujeto era más raro de lo que parecia, pero decidí seguir hablando "Y por qué haría eso?", su respuesta fue "Pues de que otra forma más a saber cual es tu casa, he pensado en ponerle alguna marca a mi puerta pero no creo que funcione, pero volvamos contigo a dónde pretendes llegar?" Ahí fue cuando me di cuenta que no tenía un rumbo ni una dirección, sólo sabía que tenía que salir. Después de un poco más de charla sin sentido salí denuevo pensando si era posible caminar en aquél vacio que se observaba.

Toqué en una puerta más, para aclarar más mi camino. "Que quiere?, pase, rápido..." Una voz cansada y apresurada... Me adentré, esta vez si había luz pero lo extraño era que la casa estaba vacia. Segui caminando hasta llegar a una habitación donde un hombre estaba corriendo en una rueda de hamster a su medida, conectada a una enorme máquina. Parecía exhausto y que no había parado en horas. Comencé hablando yo "Disculpe señor por qué esta corriendo en esa enorme rueda?", una curiosa respuesta "Porque mi jefe me lo ordenó". En ese momento quede extrañado, qué persona tan cruel y explotadora podría hacer algo como eso. Y le dije "Sabe cómo salir de estas calles?", siguió corriendo y tomó un poco de aire para contestar "Salir? A qué se refiere con salir? No hay nada más allá... Pero yo ya tengo un trabajo por eso no me preocupo". "(Si es que a eso se le puede llamar trabajo)" Pensé, me di cuenta que estaba en la casa de la persona equivocada... Probablemente no obtendría ninguna respuesta aquí y me fui.

Como la última casa no me había servido de nada, continué mi búsqueda. La siguiente casa parecía unos siglos avanzados, el timbre era peculiar y hasta tenía cámara de seguridad. Me respondieron el llamado con el más simple y sencillo "Pase" que se puedan imaginar. En cuanto entre, supe que estaba en un laboratorio de lo más moderno que podría imaginar, lo curioso era su dueño. Un señor sentado en una silla sin mostrar ningún gesto, sin darle importancia a esto decidí preguntarle "Disculpe señor, sabe usted cómo salir de estas calles?" y de un modo repentino y descortés obtuve un "No". Ya que era mi inconformidad con dos casas y ninguna respuesta me tome la molestia de preguntarle "Cuál es tu problema?!", cualquiera hubiera esperado una reacción diferente pero explicó "Ninguno, soy un científico que ha descubierto una forma de vivir sin algunas hormonas y por lo tanto ya tengo ninguna emoción". Ya de por si había sido una explicación muy rara, estas calles estaban repletas de locos. Me despedí cortésmente y salí denuevo.

Extrañado y ya mas preocupado por mi situación decidí apurarme y visitar las últimas casas. Toqué en la más próxima pero nadie contestó a mi llamado, fui a la siguiente y de muy mala manera escuché "QUE QUIERE?!", algo temeroso dije "Estoy tratando de salir de estas calles, puede ayudarme?". La respuesta ya esperada "No, ni siquiera hay forma de salir de aquí", llevando la discusión más a fondo continué "Al menos lo ha intentado?". Para mi sorpresa contestó "NO, porque no hay forma de salir de aqui!". "Pero ni siquiera lo ha intentado, cómo lo sabe" le dije ya molesto por sus respuestas. "Sólo mire a su alrededor, esta vacio. No hay nada! Acéptelo de una vez está atrapado aquí para siempre, busque un trabajo o una casa y deje de molestarme!" En ese momento comencé a caminar a la orilla, sería cierto que no hay salida? O es era que nadie lo había intentado? De todos modos no encuentro una respuesta a este acertijo...

CONTINUARÁ

Para conocer la versión completa haganmelo saber con un comentario! Inclusive puedo colocar el link aquí mismo. Esta a proxima a ser escrita, más trama, más diálogo, más explosiones! (bueno eso no lo se los prometo) Y con un final... uno de verdad. En realidad comenzó siendo una vaga historia pero me ha agradado y he decido ponerle más empeño, veremos que resulta.

viernes, diciembre 26, 2008

La Paradoja de Santa

"Querido Santa:
Este año quiero que me traigas un bonito par de calcetines porque en las noches hace mucho frio y a pesar de que necesito estar al aire libre, el clima es distinto al que necesito... En realidad tambien me servirían para no mojarme, podría llegar a ahogarme con tanta lluvia! Del mismo modo te pido me traigas algo que pueda quitármelos y ponérmelos porque necesito asolearme un poco, dicen que eso hace bien. Me he portado bien este año, no he hecho mucho escandalo y de hecho solo el viento me ha movido.
Atte:
Achicoria, El Diente de León"

¿Qué es esto? ¿Una planta pidiendo un regalo? Esto no tiene ningun sentido, yo reparto los regalos a los niños las plantas ni siquiera pueden moverse cómo se supone que utilizaría esos calcetines. Esto es basura, debe ser una broma.

"Querido Santa:
Este año, 2008. En este día de navidad (25 de diciembre) quisiera que usted que tiene esas posibilidades me otorgara un regalo ya que es lo que me han dicho que es su función. He cumplido con todos mis deberes y me he actualizado como es debido. Dicen que nosotros no sentimos deseos, pero me gustaría tener una mascota afirmando la combatilidad de un perro de tamaño reducido o algún ser pequeño. Para poder programarme sentimientos y sensación de responsabilidad. Se que soy algo mecánico pero puedo crear una visión diferente y puedo generar conocimientos con mis observaciones.
Gracias Santa.
Atte:
Alpha 1658, El Servo"

¿De dónde rayos me fui a sacar estas cartas? Es lo más ridículo que me he encontrado... Bueno la flor también tiene su gracia. Un robot pidiendome un regalo, qué clase de bromas son estas. Estos niños de ahora... Ya no tienen que inventar, los robots ni siquiera son seres vivos! No puedo considerar estos regalos.

"Querido Zanta:
Ezte año cualquiera que zea... Qisiera que me tragera un coche. Como el que me murio. Ze que no me toca en ezta dia pero me gustar tenerle porque nunca me pude subir a un coche.
Atte:
Harry, de la Zeción B del cementerio
PD: Me porte bien."

Los niños de ahora y su imaginación esto es demasiado. Creo que este año los niños no querían regalos. Un zombie?! El ni siquiera tiene... eh... entusiasmo! Para recibir un regalo... No entiendo que sucede aquí.

"Querido Santa:
Soy un ser imaginario, se que no puedes creerme esto. Mucho menos después de leer la carta de la flor, el robot y el zombie. No, yo no las escribí, fueron ellos. Te propongo que si a ellos les das el regalo que les pide yo ya no te pediré nada en esta ocasión. Quizás no me creas que existo, pero puedo hacer muchisimas cosas. Puedo adentrarme en los sueños y puedo viajar entre las mentes de las personas. A mi me gustaría ser visible pero soy tan invisible como tú puedes serlo. No puedo mostrarle a los niños mi aspecto curioso, mis hermosas alas, mi pequeña y graciosa cola. Tu tampoco puedes, acabarías con la magia. Por favor te pido que le cumplas a estos niños su deseo.
Atte:
Anónimo, El ser imaginario"

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De acuerdo, les dare su regalo por más absurdo que sea... Pero si este individuo me ha mentido me encargaré yo mismo de que no vuelvan a recibir regalos nunca más.

Así santa fue con estos pequeños seres y les entego s u merecido regalo. Los trajo a todos al polo norte y se quedaron trabajando en la fabrica de santa. El robot se puso a cuidar a la flor y al zombie. La flor obtuvo sus calcetines y el zombie obtuvo un pequeño auto en el cual a pesar de ser pequeño funcionaba como los autos de verdad. Y santa... mientras se iba a dormir vio a ese extraño ser y pensó... "Un momento cómo es que puedo verte?! "

viernes, julio 25, 2008

Así se ceno y asesino

Es verdad, todos tenemos una cierta fasinación por las piramides, el desierto y las aventuras donde siempre acabamos sorprendidos de nuestras pocas y cómicas habilidades que tenemos. Para serles franco nunca creí adentrarme alguno de esos pasadizos que siempre muestran en las películas de exploración. Ustedes saben el viejo truco de la piedra que no va en su lugar y la pared que gira y te lleva a una habitación secreta. Bueno, les contaré lo que me sucedió, eso me hizo cambiar de parecer...

La exploración de mi vida, estaba decido a encontrar el grandioso tesoro que escondían unas viejas ruinas cerca de la Gran Esfinge, puesto que fuí a China pero me dije "Nah, esto no tiene chiste" así fue como cortesía y cobro (porque si me cobraron) consegui la información con dos jovencitas exploradoras, que al parecer tenían más entusiasmo con Egipto que con la aburrida zona oriental y entonces pensé "Dejaremos las artes marciales para otro viaje! Iremos a Egipto". No recuerdo muy bien porque decidi viajar con ellas, quizás porque tenían más proviciones, quizás porque temía un poco por lo que contaban de esos barrios, pero probablemente sea el hecho de que hacían el viaje más divertido.

Después de un aterrizaje ligero y poco doloroso, sobandonos... donde nos dolía comenzamos a adentrarnos a lo que parecía ser un tunel subterraneo de la piramide. Mientras platicaban de temas de los cuales no tenía idea que comentar, yo me entretenía con un PSP... Si, por alguna extraña razón tenía uno. Cuando comenzó a temblar recordé de donde lo había "tomado", estaba en una de esas paredes antiguas con jeroglificos y toda la cosa. Tambíen me explicaba porque no funcionaba muy bien, todo el polvo que tenía encima y el juego de Indiana Jones que estaba puesto. Escondí el PSP, sabiendo que me regañarían si se enteraban que los temblores eran a causa de un pequeño descuido mio.

Buscamos refugio, obviamente dentro de los mismos pasillos, pues el camino de regreso estaba muy lejos para intentar salir. Considerando claro que probablemente si había un derrumbe moriríamos aplastados, corríamos desesperadamente quitándonos mútuamente del camino. Hasta que nos detuvimos por culpa de un pequeño precipicio de... unos 10 metros hacia abajo. Claro que unos cuantos murciélagos nos hicieron una pequeña invitación a bajar, gracias a la magia de esta historia y a unas cuerdas que llevabamos pudimos caer suavemente, para darnos unos pequeños masajes... donde nos dolía!

Descubrimos gracias a la laptop que llevaba (prestada, pues yo no tengo) que el lugar en donde estabamos estaba rodeado de sarcófagos, tesoros y unos cuantos kilos de arena. En medio había una lujosa mesa llena de comida que para serles sincero no parecía que estuviera "petrificada" ni que llevara cientos de años ni nada de eso. Incluso llegamos a pensar que era comida de broma, pintada y eso... Pero al sentirla (porque si la manoseamos) nos dimos cuenta que era todo un banquete bien servido. Y al parecer preparado exclusivamente para nosotros pues había tres sillas limpias y decentes... Bueno de hecho cuatro, pero no le dimos importancia en ese momento: ¡Teníamos hambre!

Comíamos decente y desesperadamente cuando en ese momento surgió el clásico momento en el que "te sientes observado", miramos hacia los sarcófagos y notamos que estaban abiertos. El problema estaba en que cuando los vimos por primera vez, se encontraban cerrados y para serles sincero esas cosas deben pesar mucho como para que fuese "el viento". Dejamos lo que comíamos, nos limpiamos un poco la cara y en las partes oscuras comenzaba a moverse algo. Iendonos por lo más lógico se trataba de los cadáveres de algunos exploradores que por alguna extraña razón habían hecho toda esa comida y fueron a lavarse las manos, pero el baño estaba tan lejos que apenas habían regresado. Bueno, tal vez no era tan lógico. Pero entre más se acercaban más comíamos pues tenían un paso muy lento, tal vez si no imitaran a los pingüinos y no llevasen los brazos firmes y horizontales al frente, podrían tener una mejor postura y caminar a prisa.

Una vez que comenzaron a mostrarse les vimos la pinta de que se trataban de "momias", que original para una historia de Egipto, vendadas, con rostros malvados y deshechos. En ese momento, dejaron sus payazadas y comenzaron a caminar como zombies decentes. Se acercaron, y muy amablemente nos preguntaron si habíamos disfrutado el festín, para luego agregar que era nuestra "Cena de despedida" pues las momias además de muertas, hambrientas y asesinas tambien tenían un gran talento culinario. Como era de esperarse no dudamos en salir huyendo como niñas... Y niños asustados! Pero claro las momias tenían que tener cuidado pues como todo muerto viviente, tienen articulaciones frágiles y muertas.

Saque denuevo la laptop para enterarme que no debó dejarlas encendidas, comenzaba a tener bateria baja y estaba seguro de que no encontraría donde cargarla. Encontré un pequeño camino y en ese momento se apagó por completo. Así que decidi guiarnos con mis instintos, y despueé de ver la mesa cinco veces tomamos otra ruta. Sabía que nos acercabamos a la salida pues las pinturas me recordaron a donde antes posaba el PSP, pero simplemente no había rastro de los rayos del sol. Coloqué el PSP denuevo y noté que cargaba su batería, asi que arrojé el PSP a otro sitió, busque el enchufe que estaba señalado con unos monigotes con cabellos erguidos. Conecté la computadora y decifré que era momento de sacar al Sabueso GPS un invento mió amarrando a un perro con un GPS, y así nos guió.... a la comida nuevamente.... Y comenzó a comer, hasta que comenzamos a trepar por las cuerdas que habíamos dejado.

Ya que todos nos encontrabamos a salvo, incluyendo al sabueso GPS, no dudamos en arrojarles piedras a los murciélagos que nos habían hecho caer en primer lugar. Salimos y comenzamos a retorcernos de dolor por haber hecho tanto esfuerzo después de comer. Partímos a casa, ellas durmiendo en el viaje y yo me entretenía con un DS.... No pregunten...

martes, julio 01, 2008

Dos guerreros y una espada

Hora de que comience mis alucionaciones literarias... En realidad se me vino el título al aire, primero había sido "Dos espadas y un guerrero" pero me dije... qué tiene eso de raro? Así pues lo cambié para que sonara con un poco más de... intriga. Y bueno empiezo de una vez:


Siempre me había preguntado que se sentiría cargar con una armadura de verdad y pelear contra aquellos villanos vestidos de rojo y negro, aquellos que tienen pinta de "quiero sangre" o "te voy a matar". Debía ser divertido tener peleas de verdad, el único problema es que mi más grande hazalla ha sido limpiar el cuarto donde los grandes guerreros tuvieron un banquete. Así es, llamenme el legendario cacho de este castillo.


Será mucho pedir ascender aunque sea un poco, ciertamente estoy cansado de hacerle plática a los ratones que he cazado, de bailar con las escobas al ritmo de un blues medieval. Oh vamos, se que puedo desempeñarme muy bien en batallas, claro tengo un poco de dificultad al cargar las espadas; son algo pesadas, limpie algunas, sin embargo podría ejercitarme o algo por el estilo.

Toda esta controversía nos lleva más grande y fabuloso día de mi vida, en toda mi carrera de limpiar pisos y armaduras de las demás personas, nunca me había llamado la corte real hasta el día de hoy.


"Sir chacho" por fin sería un nombre de respeto, excepto por la parte de cacho, pero lo arreglaríamos con el tiempo. Para mi gran decepción sólo me mandaron a limpiar la "majestuosa" espada del principe "berrinches", no vayan a creer que realmente se llama así. Es el nombre que le he puesto después de tantos quejidos y alaridos que ha dado durante todo el tiempo que llevo de conocerlo, que es poco, eso se los contaré más tarde.


De mala gana terminé en la gran sala diseñada única y exclusivamente para la espada ¡en realidad no puedo creer que la espada tenga todo este espacio para ella sola cuando mi cuarto no es ni la mitad de esto! Pero así es la época medieval. Para darme un gusto mayor, vino alguien a supervisarme, a puesto a que pueden adivinarlo... Un pequeño principe quejumbroso que no sabe otra cosa que, precisamente, quejarse.


Como me lo esperaba, comenzaron alaridos de "Aqui sigue sucio", "A eso llamas limpiar", "No parece que quieras comer esta semana", "Todavia tengo que pedirle a mami que me amarre las agujetas de mis costosas y patéticas botas"... Bueno eso no lo dijo, pero poco le faltaba. Mientras tanto yo, limpiaba tranquilamente sin decir ni emitir ningún tipo de ruido... Porque simplemente era absurdo seguirle la corriente a alguien de tan alto nivel social pero de poco valor en la vida.


Claro que esa no podría ser la historia; mientras tanto fuera del castillo comenzaba un asedio del pueblo enemigo. No me pregunten quienes eran, ya de por si el principe de este reino se daba a ser odioso. A decir verdad, lo podríamos matar y conseguir cien aliados para la época de la decadencia económica. Lastima que sea hijo del rey. El asedio continuaba y mientras todos huian despavoridos en los alrededores del pueblo, yo me encontraba limpiando un ridículo cuarto de una ridícula espada de un ridículo principe, mientras el se encontraba lloriqueando como una niña.


Empeorando un poco las cosas, tomaron el pueblo y comenzaba el ataque hacia el castillo y no se sorprendan de oir cual es el primer cuarto al que quisieron entrar. Así es, el cuarto del rey pero como no lo encontraron pasaron al siguiente, donde me encontraba con la niñita berrinchuda. No se cómo ni por qué pero tomé la espada, quizá la adrenalina del momento, me arroje conta los maleantes mientras que el principe cambio su cara de "bebé asustado" a "guerrero no tan asustado" y bueno antes de que pudieran acabar con su vida, fui un poco humanista y le arrojé la espada. Probablemente quería apuntarle pero lo que sucedio fue que la atrapo y comenzó a pelear de su lado. Yo tomé velocidad y me aseguré de tener mi mejor herramienta, saqué mi escoba y les di una buena tunda.


Al pasar el tiempo nos encontramos y cambiamos de "arma", claro que el se quedo en duda un momento pues tenía una escoba en sus manos, quién en su sano juicio la usaría para defenderse. Acabó el combate, si lo sé, suena muy épico para ser cierto. La verdad es que cuando saque la espada la arroje y se atoró en la puerta, esto impidió que entraran los malos y cuando intenté sacarla tumbé la puerta, pero no porque fuera un enorme masa de músculos sino porque la puerta estaba vieja, por suerte ellos no consideraban esto. Y huyeron en cuando nos vieron a los dos en el agujero donde debía estar la puerta.


Pasando un poco el momento chuzco y heroico, claro yo tuve que limpar los cadáveres y fregar los pisos, fuimos llamados ante el rey. En ese momento estaba seguro de que toda la atención se iría con él, sin embargo no hablamos del típico reino normal y monárquico en donde el rey le da toda su atención a su familia.... También le preocupa el pueblo. Así frente a todos comenzó a agradecernos por salvar a todo el reino, del mismo modo nos presentó la espada (la escoba no resistió todo el combate). El rey pensó que sería bueno que guardásemos la espada. Pero claro, ninguno de los dos estaba de acuerdo en que él otro se quedara con ella, y comenzó la discusión frente al rey... "¡Es mía!"

domingo, abril 06, 2008

Salmones

Siempre me imagine que terminaría en medio de un río rodeado de osos apunto de matarme, pero no pense siquiera que la razón por la cual pelearía con ellos sería su alimento.

Esta anecdota se remonta a aquella vez en la que fuí de viaje en busqueda de un tesoro, un tanto diferente a lo que cualquier personaje buscaría.


Mi objetivo era la mágica "granja de peces". Lo se, pareciera que es otra de mis tonterias, pero no. En realidad esa granja de peces te podía revelar una respuesta, es decir, le hacías una pregunta y con su "magia" te mostraba la verdad, el futuro o lo que quisieras preguntarle.

Me adentré a un bosque un tanto alejado de la civilización, con decirles que dejo de haber carretera a la mitad del camino. Incluso usas mis propios pies fue complciado, deje de tener maleta cuando me encontre con un par de serpientes pioneras.... Qué? de verdad era difícil quitarle una maleta de la boca a una serpiente, imaginense su boca babosa y con los suficientes dientes afilados como para decidir no acercarsele, además me dio agilidad para llegar a mi cometido.

Una vez más mis grandes dotes de la orientación me habían hecho perderme y lo peor de todo es que en la maleta tenía mi pequeño mapa, dibujado por mi mismo por cierto. Había utilizado crayolas marca crayola y me habia tomado al menos 20 segundos realizarlo. Ahora no lo tenía y necesitaba encontrar el camino, soy tan quisquilloso que no pretendo realizar "actos" de orína en medio de las plantas, que desagradable.

Había llegado al río, sabía de que tenía que estar aquí porque use una crayola azul en algún momento del dibujo. Entonces me encontre con un pequeño salmón, al parecer quería saltar y subir río arriba, no lo podía dejar ahí. Lo levanté y en ese momento, por alguna extraña razón, estaba rodeado por osos. No sabía que hacer, de hecho, estaba apunto de bajar el salmón cuando este me habló: "pss pss chico, no puedes dejarme aqui" Me dijo con un tono caribeño. En ese momento no se que era peor, que un montón de osos se comieran mis órganos o tener que buscar la solución con un pescado.

La magia del cine me hizo pasar de una escena de peligro a tener un traje de oso, un tapete de oso... y una encantadora mochila con cara de oso a medio morir. Así que segui avanzando y para no alargarles el cuento... El salmón que trataba de ayudarme.... Sólo me dió una caja de cereal. Así que le mostre una lata de atún.... una lata de sardinas... y una lata de.....

PD: No se fijen en el color, va con la historia... no me tachen de afeminado.

viernes, marzo 28, 2008

Aceite vegetal

La verdad es que no pensaba escribir cuentos en este blog... de hecho pensaba hacerlo en otro blog, pero ya que esos blogs todavia son bebés y no nacen... Escribiré una pequeña historia aquí, me estoy basando en los primeros objetos que veo asi que no se quejen mucho de lo que escriba.
Esa mañana miraba hacia el cielo, parecia más azul de lo normal, baje un poco la mirada para darme cuenta que los pajaritos de siempre rondaban por mi casa con sus peculiares sonidos. Mirando más abajo una pequeña caja, donde siempre debe haber un poco de aceite vegetal. El telefono no suena, me pregunto si debería preocuparme, en realidad un cambio de actitud hacia el mismo enchufe no sería tan malo. Todo sigue enrredado como siempre, haciendo agujeros a las cartas que nos dan. Como sera que los pequeños juguetes se convierten en grandes centros de entretenimiento... Los grandes centros ceremoniales necesitan una cima, un objeto de valor que les demuestre quienes mandan.... Vueltas de un lado a otro, perdiendo un poco la vista me dedico a escribrir palabras con tanto sentido que la viscosidad de mi aceite comienza a perder brillo. No necesito apuntar lo que puedo escuchar, con tan solo cerar los ojos y ver mis viejas añoranzas.... Miro denuevo el cielo, trato de explicarme esta serie de palabras....
Supongo que ahora se preguntan que hago con aceite vegetal... bueno... esa historia se las cuento luego.